Cuando las hojas de la planta de la papa se ponen amarillas y los
tubérculos se desprenden con facilidad de sus estolones, significa que
la papa está madura. Si las papas van a almacenarse en vez de consumirse
enseguida, se dejan en el suelo para que la piel se haga más gruesa,
porque una piel más gruesa previene las enfermedades que se producen
durante el almacenamiento y evitan que la papa se encoja por pérdida de
agua. Sin embargo, si se dejan los tubérculos en el suelo demasiado
tiempo, aumenta la posibilidad de que contraigan la enfermedad fúlica
llamada viruela de la papa.
Para facilitar la cosecha, el follaje de la planta de la papa se
deberá eliminar dos semanas antes de sacar los tubérculos de la tierra.
De acuerdo al volumen de producción, las papas se cosechan con tridente,
arado o con cosechadoras comerciales de papa que extraen la planta del
suelo y eliminan la tierra de los tubérculos por vibración o aplicación
de aire. Durante la cosecha es importante no lastimar o producir algún
tipo de lesión en los tubérculos que puedan servir de ingreso a las
enfermedades durante el almacenamiento. Para facilitar la cosecha, las
trepadoras de la papa se deberán eliminar dos semanas antes de sacar los
tubérculos de la tierra.
Escoge las papas de acuerdo a su periodo de crecimiento.
Las papas se clasifican de acuerdo a la cantidad de tiempo que
requieren para madurar, un proceso que puede ser afectado por el clima.
Las semillas de papas tempranas demoran entre 60 y 110 días en
madurar. Se plantan a fines de marzo y por lo general están listas para
su cultivo a fines de junio o principios de julio. Obtén las semillas de papa de tu elección.Trata de usar siempre semillas certificadas. Esto con el fin de
controlar y reducir el riesgo de enfermedades y virus de las papas.
Puedes comprar semillas de papa certificadas en un buen centro de
jardinería o en línea por un precio bastante bajo. Las papas, por
ejemplo, vienen con tiempos diferentes de crecimiento. Prepara las papas para plantarlas. No mojes las papas, como algunos te podrían sugerir. Estas no tienen una
cáscara dura que deba ser ablandada con agua, como en el caso de
algunas semillas, sino que tienen toda la humedad que requieren para
brotar en la cáscara del bulbo. Mojarla solo generará el riesgo de que
se pudran, lo que hará más mal que bien. Querrás que los lados cortados
"sanen", es decir que formen una "cáscara" seca sobre el área a fin de
evitar que se pudran. Considera usar el fruto de la papa para cultivar semillas.
Algunas variedades de papa desarrollarán unas frutas pequeñas y verdes
altamente tóxicas sobre la tierra, que contienen hasta 300 semillas de
papa "verdaderas". Pica finamente el fruto y coloca los trozos en un
plato con agua. Alrededor de un día después, las semillas se separarán
del fruto y se asentarán en el fondo. Pon las semillas de papa a una profundidad de 10 centímetros (4 pulgadas).
Las papas tienen que plantarse en filas, con una separación de 30,5
centímetros (12 pulgadas) entre sí y a una profundidad de 10 centímetros
(4 pulgadas). Amontona la tierra a lo largo de las filas, formando un
montículo o surco. Ten presente que las papas tienen que estar lo
suficientemente apartadas entre sí como para no amontonarse bajo la
tierra a medida que crezcan Riega las papas con moderación. A las papas les gusta
que la tierra no solo esté suelta, sino también bien drenada, así que
riega las plantas solo cuando comiencen a secarse, no las mantengas
húmedas una vez que se hayan formado los tubérculos. Asegúrate de
plantarlas en tierra que haya sido surcada o amontonada, así las papas
estarán en la parte superior del montículo y el agua se drenará con
facilidad. Si las plantas a nivel del suelo no prosperarán bien.
SUELO
La selección de un suelo apropiado es fundamental
para obtener cultivos de cacao de alta productividad. Si este no cumple
los requisitos mínimos para el desarrollo adecuado de la planta, el
cultivo no funcionará aunque se utilicen semillas de las mejores
características.
Un análisis cuidadoso del suelo representa un
seguro de larga vida y de buenos resultados económicos. El cultivo del
cacao, por ser una especie de larga duración, la selección del lote
constituye la mayor responsabilidad en la etapa de su instalación; se
debe partir de un buen suelo y para ello se recomienda al agricultor
asesorarse de un técnico en la materia.
Para una correcta selección de suelos existen dos tipos de análisis: físico y químico. Preparación del terreno
El uso del suelo antes de la
siembra del cacao, hace que las labores a ejecutar en la preparación del
terreno sean diferentes, para la instalación exitosa de una exploración capotera.
Lo más usual es que el cacao se instale a partir de
los siguientes usos; los que determinan labores diferentes previas y
posteriores a la siembra: